Es sorprendente la rapidez con que llegó a México el primer aparato de rayos x, casi inmediatamente después de su presentación en Europa. Fue llevado a San Luis Potosí en 1896 por el Ingeniero Luis Espinoza y Cuevas quien, atraído por la noticia del descubrimiento de unas radiaciones misteriosas, decidió explorar por sí mismo y adquirió uno de estos aparatos en Europa. Dichas radiaciones, que no eran gamma o beta, razón por la cual, su descubridor, Wilhelm Roentgen, les nombró rayos X. Causaba tanta curiosidad a cualquiera verse por dentro que muchos aparatos de rayos X eran parte de los atractivos de las ferias. En estos sitios no se tenía control alguno sobre las radiaciones y algunas de las personas que se dedicaban a demostrar su funcionamiento, resultaron gravemente quemadas debido a la constante exposición a las radiaciones, a tal grado que algunas murieron. Rápidamente se tomó conciencia de que se trataba de un invento muy importante para el mundo de la medicina ya que, por primera vez, el cuerpo podía analizarse internamente sin necesidad de cirugía. Durante décadas los rayos X fueron la base del diagnóstico. | 
|
A lo largo de los años fueron traídos a nuestro país nuevos aparatos de rayos x. Las compañías que los producían fueron mejorando su diseño, potencia y calidad; conforme pasaba el tiempo, se le seguían incorporando nuevos aditamentos. Los primeros aparatos estaban constituidos únicamente por el tubo de Rayos x y una pantalla fluorescente, entre los cuales se colocaba al paciente, permitiendo al médico ver, en dicha pantalla, sus estructuras internas, sin contar con su registro en placas. A finales de los años 20 y principios de los 30, se conoció el hecho de que en estos procedimientos se emitía una gran cantidad de radiación que podía tener efectos perjudiciales para quienes la recibían directa o indirectamente, por lo que ésta se fue reduciendo paulatinamente. Para ello, se integró a los equipos de rayos X un intensificador de imagen que funcionaba como una especie de circuito cerrado de televisión, que aumentó cientos de veces la potencia de la imagen que se proyectaba sobre la pantalla, por lo cual se tuvo una importante disminución en la radiación utilizada anteriormente, para obtener la misma imagen, todo ello aún sin la intervención de las computadoras. Durante muchos años, prácticamente la totalidad del siglo, así permaneció la radiología. Únicamente se le incorporaron a los aparatos de rayos x cambios que lo hicieron más preciso, cómodo y seguro. Entre ellos podemos mencionar la incorporación de la cama, del chasis contenedor de las películas y, en consecuencia, el revelado manual. Posteriormente, se agregó a la mesa un sistema electromecánico para moverla y desplazarla, ponerla en posición vertical u horizontal, logrando así colocar al paciente en la posición requerida. La intensidad y duración de la radiación eran controladas manualmente. Fue hasta 1995 que entraron a México los primeros aparatos digitales, los cuales procesan la imagen sin necesidad de un chasis, ni de película radiográfica, eliminando, por lo tanto, el uso del laboratorio químico de revelado. Los sensores colocados en la mesa del aparato de rayos x que captan la señal producida por la radiación sobre el cuerpo del paciente y miden el grosor de la estructura a estudiar, indicando la cantidad e intensidad de la radiación. | 
|
La imagen se procesa a través de computadoras y así se pueden obtener representaciones de alta calidad en monitores, que se pueden imprimir o no, según se desee, sobre películas de acetato y no sobre películas radiográficas. 
Los rayos X se utilizan principalmente en traumatología y ortopedia, en neumología para placas de tórax y en urgencias analizando el abdomen. Las ventajas de este procedimiento son que es barato, seguro y mediante él se puede identificar el requerimiento de un estudio más preciso. Además, con los equipos actuales, las imágenes pueden ser reproducidas las veces que sea necesario ya que están en la memoria de la computadora y también pueden ser procesadas, una vez obtenidas, para tener mejor claridad, mayor brillantez o más nitidez. Las imágenes se pueden guardar en un archivo (temporal o definitivo), en dispositivos expresamente designados para ello y, finalmente, algo importante es que en el futuro cercano podría llegarse a no utilizar placas radiográficas y que las imágenes sólo circulen del archivo a los monitores de lectura. Además, las imágenes digitalizadas son susceptibles de ser exportadas fuera del departamento de radiología hacia el resto de las áreas del hospital y, asimismo, a los consultorios de los médicos tratantes, o incluso a otros países para un diagnóstico remoto. Actualmente, la especialidad de radiología que incluye rayos x y tomografía computarizada ha cambiado su denominación inicial, ahora se llama radiología e imagen, ya que ha incorporado dentro de sus diferentes métodos diagnósticos, el ultrasonido y la resonancia magnética que no utilizan radiaciones. |
|